martes, marzo 17, 2009
domingo, diciembre 30, 2007
Universidad Anáhuac de Xalapa - Gastronomía 1 de 4
Les presento un nuevo que realicé para la Anáhuac de Xalapa.
viernes, agosto 24, 2007
domingo, julio 22, 2007
Axtel en Xalapa
La empresa anunció durante el evento inagural que se llevó acabo en el Museo Interactivo de Xalapa (MIX) que invertirá 25 millones de dólares en los próximos cinco años en la ciudad.
El gobernador del Estado Fidel Herrera Beltrán realizó de forma exitosa la pr
imera llamada de la compañía teléfonica, en prescencia de los medios de comunicación, empresarios y primeros usuarios de la empresa.
Después del acto protocolario se ofreció un coctel, y se pudo disfrutar un preformance interpretado por alumnos de la Facultad de Teatro de la Universidad Veracruzana, así mismo Axtel presentó su introducción a la Capital del Estado, un video que recorre a través de fotografías antiguas e imágenes modernas la hermosa Ciudad de Xalapa. Aquí les dejo el video para que lo disfruten.
Ares Pintle
martes, julio 03, 2007
Universidad Euro Hispanoamericana
Ahí les dejo, la nueva versión del spot de la Universidad Euro Hispanoamericana!!!
http://www.youtube.com/watch?v=jSkTkK206vw
http://www.youtube.com/watch?v=jSkTkK206vw
lunes, junio 18, 2007
Centro Escolar Benemérito de las Américas (SUD)
Aquí les dejo un video que hice ya hace algunos años, como tributo al Benemérito, para que puedan conocerlo y /o recordar!!!
Ares Vid Pintle Torreblanca
Dejen sus comentarios!!!
Ares Vid Pintle Torreblanca
Dejen sus comentarios!!!
domingo, junio 17, 2007
“La Bamba”
“La Bamba”
Ares Pintle Torreblanca
Desde hace unas semanas asisto a clases de canto en el teatro de “la caja” de la Universidad Veracruzana. Y en una de esas clases, el profesor, nos entregó las partituras de una nueva canción que prepararíamos. Cuando tomé en mis manos las hojas con la música escrita, realmente no lo podía creer, era la canción de “La Bamba” en la versión coral de Ramón Noble. Todos estábamos emocionados con el montaje de esta canción, no obstante sentí nostalgia. El profesor comenzó a ensayar a las sopranos, nota por nota, luego así a las contraltos, y después de ellas, sentí emoción, puesto que el turno era para mí, el único tenor en la sala. El sonido del piano hizo que mi cuerpo se estremeciera, la melodía del tenor llevó a mi mente siete años atrás.
Mil novecientos noventa y cinco, caminando por los jardines de la preparatoria con unos compañeros, se nos acercó una mujer, robusta, cabello corto y color oscuro con algunas raíces blancas, quizá unos sesenta y cinco años de edad, realmente nunca supe su edad, su nombre era Celia Serrano, una mujer fuerte, y con el carácter y conocimientos necesarios para dirigir un coro de jóvenes entre quince y dieciocho años de edad. Recuerdo aún sus palabras de esa ocasión - ¡necesito jóvenes para el coro!- nos miramos mis compañeros y yo, y le sonreímos, - los espero mañana en la mañana en la sala de música a las ocho de la mañana – de todos los que íbamos aquel día, solo Fernando y yo tomamos en cuenta su invitación. Al día siguiente estábamos puntualmente en el lugar indicado, la profesora al vernos entrar, nos pidió que nos acercáramos a ella, nos dirigimos al piano donde ella se encontraba, un piano de cola y color negro, brillante como si lo acabasen de lustrar. Mientras tocaba una vocalización italiana, nos preguntó nuestros nombres, después de escucharlos con su fino oído decidió el lugar para sentarnos, a Fernando lo mandó con las voces de los bajos y a mí con los tenores. Mi compañero solo asistió esa vez al coro, sin embargo yo continué. A partir de ese día mi vida tomó un giro que nunca antes imaginé.
Canciones navideñas y “la bamba” entre otras, fueron mis primeras canciones que aprendí en el coro de la preparatoria. Los regaños, enojos y uno que otro castigo por parte de mi maestra Celia fueron los que me ayudaron a progresar en el canto. Llegué a ser solista del coro en el segundo año de la preparatoria, y finalmente en el tercer año me atrevería a decir que era uno de los consentidos de la directora Serrano.
Grandes recuerdos me trae esa canción de “la bamba”, era un clásico en nuestro repertorio del coro, en todas las giras que hacíamos; Acapulco, Irapuato, Puebla, Hidalgo, etc. y claro cuando fuimos al puerto de Veracruz, cantábamos “la bamba”.
Llegó el momento de mi última presentación con el coro, el tercer año escolar estaba por terminar y los preparativos para la graduación habían comenzado, no lo creía, mis ojos se llenaban de lágrimas, el público nos aplaudió fuertemente, cante mis últimas canciones como solista y entonces mi estancia en la preparatoria y por consecuencia en el coro terminó.
Un año después volví a ver a mi maestra, y luego al año siguiente en un diciembre, el cual nunca creí que sería la última vez que la vería. Hacía casi apenas un año, le habían detectado leucemia. Cuando fui a la preparatoria a una reunión de ex alumnos, ya la directora del coro, Celia Serrano no estaba, se encontraba internada en el Hospital Los Ángeles, al sur de la Cuidad de México, solo tuve la oportunidad de llamarle por teléfono y eso fue todo.
Hace un mes y medio mi amiga Esperanza me llamó por teléfono para darme la noticia de que la maestra Celia había fallecido, sentí mucha tristeza. Hoy cuando canto o escucho un coro, o la canción de “la bamba” recuerdo a Celia Serrano.
Desde hace unas semanas asisto a clases de canto en el teatro de “la caja” de la Universidad Veracruzana. Y en una de esas clases, el profesor, nos entregó las partituras de una nueva canción que prepararíamos. Cuando tomé en mis manos las hojas con la música escrita, realmente no lo podía creer, era la canción de “La Bamba” en la versión coral de Ramón Noble. Todos estábamos emocionados con el montaje de esta canción, no obstante sentí nostalgia. El profesor comenzó a ensayar a las sopranos, nota por nota, luego así a las contraltos, y después de ellas, sentí emoción, puesto que el turno era para mí, el único tenor en la sala. El sonido del piano hizo que mi cuerpo se estremeciera, la melodía del tenor llevó a mi mente siete años atrás.
Mil novecientos noventa y cinco, caminando por los jardines de la preparatoria con unos compañeros, se nos acercó una mujer, robusta, cabello corto y color oscuro con algunas raíces blancas, quizá unos sesenta y cinco años de edad, realmente nunca supe su edad, su nombre era Celia Serrano, una mujer fuerte, y con el carácter y conocimientos necesarios para dirigir un coro de jóvenes entre quince y dieciocho años de edad. Recuerdo aún sus palabras de esa ocasión - ¡necesito jóvenes para el coro!- nos miramos mis compañeros y yo, y le sonreímos, - los espero mañana en la mañana en la sala de música a las ocho de la mañana – de todos los que íbamos aquel día, solo Fernando y yo tomamos en cuenta su invitación. Al día siguiente estábamos puntualmente en el lugar indicado, la profesora al vernos entrar, nos pidió que nos acercáramos a ella, nos dirigimos al piano donde ella se encontraba, un piano de cola y color negro, brillante como si lo acabasen de lustrar. Mientras tocaba una vocalización italiana, nos preguntó nuestros nombres, después de escucharlos con su fino oído decidió el lugar para sentarnos, a Fernando lo mandó con las voces de los bajos y a mí con los tenores. Mi compañero solo asistió esa vez al coro, sin embargo yo continué. A partir de ese día mi vida tomó un giro que nunca antes imaginé.
Canciones navideñas y “la bamba” entre otras, fueron mis primeras canciones que aprendí en el coro de la preparatoria. Los regaños, enojos y uno que otro castigo por parte de mi maestra Celia fueron los que me ayudaron a progresar en el canto. Llegué a ser solista del coro en el segundo año de la preparatoria, y finalmente en el tercer año me atrevería a decir que era uno de los consentidos de la directora Serrano.
Grandes recuerdos me trae esa canción de “la bamba”, era un clásico en nuestro repertorio del coro, en todas las giras que hacíamos; Acapulco, Irapuato, Puebla, Hidalgo, etc. y claro cuando fuimos al puerto de Veracruz, cantábamos “la bamba”.
Llegó el momento de mi última presentación con el coro, el tercer año escolar estaba por terminar y los preparativos para la graduación habían comenzado, no lo creía, mis ojos se llenaban de lágrimas, el público nos aplaudió fuertemente, cante mis últimas canciones como solista y entonces mi estancia en la preparatoria y por consecuencia en el coro terminó.
Hace un mes y medio mi amiga Esperanza me llamó por teléfono para darme la noticia de que la maestra Celia había fallecido, sentí mucha tristeza. Hoy cuando canto o escucho un coro, o la canción de “la bamba” recuerdo a Celia Serrano.
Dos Años de la Vida
(Hacia los que no comprenden dos años de la vida)
Ares Vid Pintle Torreblanca
Tlatenchi (Introducción)
Treinta y ocho grados centígrados, una calle de terrecería, casas de adobe, cartón y algunas de concreto y ladrillo, Tlatenchi un pequeño pueblo en el estado de Morelos “… bueno ayer fue un buen día, tuvimos tres bautismos, bautizamos a la familia Dorantes Martínez y a un joven llamado Agustín, y pues… estuvo bien especial el servicio bautismal… realmente se que ellos van a cambiar sus vidas…” Caminé por diferentes calles de la ciudad de México y del Estado de Morelos. Una camisa blanca, corbata, pantalón oscuro, mi mochila y una placa e la altura del corazón que decía Élder Pintle. Esto era parte de lo que necesitaba para ser un misionero y representar a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos.
Élder Harris fue mi primero de doce compañeros que tuve al lo largo de los dos años, los cuales eran mexicanos y extranjeros. Todos, de diferentes costumbres y culturas, todos misioneros de tiempo completo de la Iglesia, sin embargo con un mismo testimonio, una misma responsabilidad y un mismo objetivo; predicar un mensaje, a saber de: Jesús es el Cristo.
Enseñar a que las personas vuelvan a Cristo por medio de la “fe, el arrepentimiento, el bautismo por inmersión y la confirmación del Espíritu Santo”2 no es una tarea fácil, ni aún para aquellos que creen fervientemente en el cristianismo u otra religión, los cuales también tienen sus principios, y sus propios formas de predicación.

Crecer dentro de un seno cristiano es algo que dentro de nuestra cultura mexicana no es extraño. Sin embargo para sí, sería un tanto extraño conocer a una familia musulmana. Es más, para mí fue extraño conocer y platicar un con un judío una ocasión dentro de la sala de espera de urgencias en el Hospital ABC de la ciudad de México. Aunque a decir verdad después de estar tres días en ese hospital dejó de parecerme extraño conocer a familias judías. Se convirtió en algo normal.
Al observar y conocer a personas que defienden al cristianismo, me doy cuenta que existen puntos doctrinales que aparentemente para el ser humano no quedan del todo claro, ocasionando una gran confusión, llevando a la creación de diferentes iglesias y por supuesto diferentes interpretaciones del cristianismo, es decir su propia concepción e ideología de Dios.
Testigos de Jehová, Católicos, Adventistas, Sabáticos, Pentecosteses, y congregaciones cristianas e incluso Judíos (aunque ellos no creen que Jesucristo haya sido el Mesías esperado), fueron algunas de las denominaciones y religión que conocí un poco, porque platiqué con miembros, o incluso con algunos de sus pastores durante mi tiempo misional de dos años 1999 - 2001. Es muy interesante y enriquecedor para aquel que vive bajo la norma de alguna religión, o incluso para los que se denomina ateos, conocer el sistema de predicación, métodos, prácticas, formas de enseñar su doctrina y además, conocer por qué un joven de entre 18 y 25 años, están dispuestos a abandonar sus hogares, trabajo, escuela, novia, cosas materiales, etc, para dedicar dos años de sus vidas a predicar un mensaje de Jesucristo.
Para un misionero mormón al igual que para algún otro predicador, es un gran reto compartir y enseñar una ideología, un mensaje, una cultura y un estilo de vida, a todos aquellos con quienes tiene la oportunidad de platicar y quienes por supuesto, no comparten sus mismas creencias. Sin embargo a pesar de tal reto, uno como representante de Jesucristo puede cosechar éxito de toda es labor de conversión. Las personas que logran ordenar su vida de acuerdo al cristianismo, cambian, y por muy difícil que parezca creerlo, las familias que están en momentos difíciles logran salir a delante. Una ocasión mi compañero y yo, compartimos una charla con una mujer que se pasó escuchando la radio con sus audífonos, mientras nosotros compartíamos el mensaje. Le invitábamos a leer parte de las escrituras y lo hacía pero no dejaba de escuchar su programa de esoterismo, minutos más tarde salimos de su hogar totalmente desanimados, porque pensamos que habíamos perdido nuestro tiempo, sin embargo en mi interior sabía que ella viviría un cambio en su corazón. El ser un misionero uno aprende a madurar un poco y también uno logra cambiar; valoras a tu familia y además aprendes a amar a la gente que le predicas y a la que aún no conoces. Al tercer día volvimos a la casa de esta mujer, y ya había invitado a su esposo y a sus hijos para que escucharan nuestro mensaje. ¿Quién logra este cambio en la vida de estas personas?
El mensaje (Desarrollo)
No pretendo contraponer ningún punto doctrinal de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con alguna otra denominación ni religión. Mi intención es exponer cómo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, utiliza un método para enviar su mensaje, además comprender por qué dedicar dos años de nuestras vidas al servicio de Dios y conocer el proceso de conversión de una persona.
Es interesante destacar que el mensaje de los misioneros mormones no cambia en ninguna parte del mundo, es decir el mensaje que da un misionero en Hong Kong es el mismo que el Élder López da en México, no cambia, el principio es el mismo, el mensaje es universal, solo se contextualiza según la cultura. Es por eso que la Iglesia Mormona a logrado a nivel mundial una Iglesia homogénea. Sesenta mil misioneros en el mundo llevan el mensaje actualmente. Ahora la iglesia cuenta con más de once millones de miembros en el mundo, pues han comprendido, escuchado el mensaje y cambiado sus vidas. Una ocasión un hombre preguntó al Presidente actual de la Iglesia Gordón B Hinckley; cómo era posible que cuando una familia mormona de Estados Unidos se mudaba a Japón ésta se lograba adaptar rápidamente a la iglesia mormona y por consecuencia a la cultura japonesa, ya que él conocía a familias que tenían años en el Japón y no lograban adaptarse. El Presidente Hinckley respondió que simple y sencillamente porque la Iglesia es una en el mundo, porque el mensaje es el mismo.
La forma en que un Élder de la Iglesia (cuando hable de Iglesia me estaré refiriendo a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en caso de que sea otra iglesia la especificaré) da el mensaje es muy importante para que este sea efectivo y funcional. Un misionero da una serie de charlas donde explica y fundamenta principios básicos de la Iglesia, a lo largo de las sesiones el misionero hace una serie de invitaciones al la persona con el fin de que comprenda y sepa de la veracidad del mensaje.
Eran las cinco o seis de la tarde, iba acompañado del Élder Blakeley, ambos con pocos meses dentro de la misión, sin embargo, tocamos una puerta, nos abrió un señor y nos dejó pasar, sin embargo esto podía suceder todos los días, por lo tanto nos enfrentábamos a diversas preguntas que nos hacia la gente. Desde que se asomaban por su ventana para saber quién tocaba su puerta, nacían dudas en la gente. Es por eso que resolver dudas es fundamental dentro de la enseñanza de un misionero de la iglesia. Siempre existen dudas, es más seguramente usted, ha estas alturas de la lectura, tiene diversas dudas de lo que hace un Élder o de lo que es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Todos los días cada uno de nosotros tomamos decisiones de diferentes tipos, y muchas veces lo hacemos de una manera automática, por esta razón muchas veces olvidamos que las decisiones nos traerán consecuencias, buenas o malas. Así que es necesario que el misionero, ayude a ver a la persona que recibe el mensaje, el resultado de sus decisiones.
Expresar confianza en las personas que enseñamos, de que ellos pueden resolver sus dudas es parte fundamental para mostrarles seguridad, y que, además ellos se sientan que lograrán cambiar su vida abandonando el pecado. En ocasiones su duda es que no saben cómo reaccionarán sus familiares si ellos deciden bautizarse. Es por eso que pueden llegar a sentir temor, por lo tanto expresarles confianza es fundamental.
También existen dudas de tipo doctrinal, por lo que las escrituras ayudan a resolverlas. Al igual que compartir experiencias y testimonio.
Sin embargo esta manera de resolver dudas es muy eficaz, pero lo más importante es invitarles a que le pregunten a Dios si el mensaje es verdadero, o si la decisión que han tomado es la correcta. Y aquí es donde está la médula del este texto.
- ¿Por qué dejas dos años de tu vida y se la dedicas a Dios? - fue una pregunta que me hacían frecuentemente. El aprender a vivir como Dios vive es difícil, no puedes ser perfecto en su totalidad , sin embargo cuando realmente le conoces un poco, y lo conoces por el solo hecho de vivir parte de cómo el vive, logras sentir un gozo que nada se le compara, duermes tranquilo, sonríes, las cosas en la vida se vuelven más sencillas, no digo que todo se vuelva fácil, pero la estatura y tu refinamiento espiritual se elevan, digamos que llegas “…a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo…” y seguro que para que todo aquel que profesa el cristianismo se sentiría tranquilo morir en estas condiciones.
Y… ¿cómo es que la gente cambia? ¿cómo una mujer que escucha una plática misional con audífonos, a la siguiente visita, se siente contenta, con el deseo de que su familia reciba el mensaje? El mensaje del evangelio de Cristo les toca en su corazón a través del misionero el cual es solo un vocero de Dios, un Dios compuesto por una Trinidad; El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo, donde como en un equipo, cada uno cumple una función específica, y cada uno de ellos se testifican así mismos. Es por eso que en un pueblo que existió en América 124 años A.C. fue capaz de decir, “Sí, creemos todas las palabras que has hablado; y además, sabemos de su certeza y verdad por el Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”
Eso es lo que logra el cambio en la vida de la gente cuando escucha la doctrina mormona. El misionero invita “Y cuando recibáis estas cosas quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios … si no son verdaderas estas cosas, y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo; y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas”.
Testimonio de una mujer que… (Conclusión)
Entonces es el Espíritu y no la lógica o los debates lo que convierte a la gente al Evangelio de Jesucristo. Si un Élder siente que no tiene el espíritu par predicar sobre la vida y la salvación, no cumplirá su misión, porque no se puede predicar sin ese Espíritu y conversión.
“5 de marzo, 2001. Querido Élder: Agradezco a Nuestro Padre Celestial, el haberlo puesto en mi camino, es verdad lo que me dijiste un día: que los ángeles no tienen alas y contigo lo compruebo…Estaba yo bastante desorientada, sabía que me hacía falta algo y no sabía qué, hasta que nos enseñaron el camino. ¡Gracias!... lo que más me gustaría sinceramente, es que mis hijos fueran… misioneros… para nosotros eres parte de nuestra familia, te queremos mucho y no te vamos a olvidar nunca, en nuestros gratos recuerdos siempre vas a tener un lugar muy especial… Griselda Xoxhitl R.R.”

Cuando una persona obtiene un testimonio de la veracidad del mensaje misional mormón, entonces se dice que es converso, “nace de nuevo” por medio del bautismo y cobra vida y se nutre del Evangelio, que es lo que lo mantendrá en la fe y por lo tanto en la perseverancia, y entonces cobran vida como madres, como padres, como hijos, como estudiantes, como profesionistas y como ciudadanos.
Es por eso que la gente cambia, es por eso que una mujer invita a su familia a escuchar las charlas misionales, es por eso que un joven de 19 años abandona su hogar, amigos, escuela, trabajo, para dedicar dos años de su vida como una luz para el mundo. La fe es el poder, la obediencia el precio, el amor el motivo, el Espíritu la clave, el sacrificio la manera, y Cristo… es la razón.
Fuentes
Moroni 10: 4-5 “El libro de Mormón” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Testimonio real de una mujer que escuchó una charla con audífonos. 2001, marzo 5, Pintle Torreblanca, Ares. “Diario Personal” tomo 2,
Efesios 4:13 “Santa Biblia” Versión Reina Valera, 1960
1 Juan 5:7 “Santa Biblia” Versión Reina Valera, 1960
Mosíah 5:2 “El libro de Mormón” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
2001, Julio, “Liahona” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. pag. 24
2000, abril 15, Pintle Torreblanca, Ares. “Diario Personal” tomo 2,
Smith, José, “Los artículos de Fe” Artículo 4o
Ares Vid Pintle Torreblanca
Tlatenchi (Introducción)
Treinta y ocho grados centígrados, una calle de terrecería, casas de adobe, cartón y algunas de concreto y ladrillo, Tlatenchi un pequeño pueblo en el estado de Morelos “… bueno ayer fue un buen día, tuvimos tres bautismos, bautizamos a la familia Dorantes Martínez y a un joven llamado Agustín, y pues… estuvo bien especial el servicio bautismal… realmente se que ellos van a cambiar sus vidas…” Caminé por diferentes calles de la ciudad de México y del Estado de Morelos. Una camisa blanca, corbata, pantalón oscuro, mi mochila y una placa e la altura del corazón que decía Élder Pintle. Esto era parte de lo que necesitaba para ser un misionero y representar a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos.
Élder Harris fue mi primero de doce compañeros que tuve al lo largo de los dos años, los cuales eran mexicanos y extranjeros. Todos, de diferentes costumbres y culturas, todos misioneros de tiempo completo de la Iglesia, sin embargo con un mismo testimonio, una misma responsabilidad y un mismo objetivo; predicar un mensaje, a saber de: Jesús es el Cristo.
Enseñar a que las personas vuelvan a Cristo por medio de la “fe, el arrepentimiento, el bautismo por inmersión y la confirmación del Espíritu Santo”2 no es una tarea fácil, ni aún para aquellos que creen fervientemente en el cristianismo u otra religión, los cuales también tienen sus principios, y sus propios formas de predicación.

Crecer dentro de un seno cristiano es algo que dentro de nuestra cultura mexicana no es extraño. Sin embargo para sí, sería un tanto extraño conocer a una familia musulmana. Es más, para mí fue extraño conocer y platicar un con un judío una ocasión dentro de la sala de espera de urgencias en el Hospital ABC de la ciudad de México. Aunque a decir verdad después de estar tres días en ese hospital dejó de parecerme extraño conocer a familias judías. Se convirtió en algo normal.
Al observar y conocer a personas que defienden al cristianismo, me doy cuenta que existen puntos doctrinales que aparentemente para el ser humano no quedan del todo claro, ocasionando una gran confusión, llevando a la creación de diferentes iglesias y por supuesto diferentes interpretaciones del cristianismo, es decir su propia concepción e ideología de Dios.
Testigos de Jehová, Católicos, Adventistas, Sabáticos, Pentecosteses, y congregaciones cristianas e incluso Judíos (aunque ellos no creen que Jesucristo haya sido el Mesías esperado), fueron algunas de las denominaciones y religión que conocí un poco, porque platiqué con miembros, o incluso con algunos de sus pastores durante mi tiempo misional de dos años 1999 - 2001. Es muy interesante y enriquecedor para aquel que vive bajo la norma de alguna religión, o incluso para los que se denomina ateos, conocer el sistema de predicación, métodos, prácticas, formas de enseñar su doctrina y además, conocer por qué un joven de entre 18 y 25 años, están dispuestos a abandonar sus hogares, trabajo, escuela, novia, cosas materiales, etc, para dedicar dos años de sus vidas a predicar un mensaje de Jesucristo.
Para un misionero mormón al igual que para algún otro predicador, es un gran reto compartir y enseñar una ideología, un mensaje, una cultura y un estilo de vida, a todos aquellos con quienes tiene la oportunidad de platicar y quienes por supuesto, no comparten sus mismas creencias. Sin embargo a pesar de tal reto, uno como representante de Jesucristo puede cosechar éxito de toda es labor de conversión. Las personas que logran ordenar su vida de acuerdo al cristianismo, cambian, y por muy difícil que parezca creerlo, las familias que están en momentos difíciles logran salir a delante. Una ocasión mi compañero y yo, compartimos una charla con una mujer que se pasó escuchando la radio con sus audífonos, mientras nosotros compartíamos el mensaje. Le invitábamos a leer parte de las escrituras y lo hacía pero no dejaba de escuchar su programa de esoterismo, minutos más tarde salimos de su hogar totalmente desanimados, porque pensamos que habíamos perdido nuestro tiempo, sin embargo en mi interior sabía que ella viviría un cambio en su corazón. El ser un misionero uno aprende a madurar un poco y también uno logra cambiar; valoras a tu familia y además aprendes a amar a la gente que le predicas y a la que aún no conoces. Al tercer día volvimos a la casa de esta mujer, y ya había invitado a su esposo y a sus hijos para que escucharan nuestro mensaje. ¿Quién logra este cambio en la vida de estas personas?
El mensaje (Desarrollo)
No pretendo contraponer ningún punto doctrinal de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con alguna otra denominación ni religión. Mi intención es exponer cómo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, utiliza un método para enviar su mensaje, además comprender por qué dedicar dos años de nuestras vidas al servicio de Dios y conocer el proceso de conversión de una persona.
Es interesante destacar que el mensaje de los misioneros mormones no cambia en ninguna parte del mundo, es decir el mensaje que da un misionero en Hong Kong es el mismo que el Élder López da en México, no cambia, el principio es el mismo, el mensaje es universal, solo se contextualiza según la cultura. Es por eso que la Iglesia Mormona a logrado a nivel mundial una Iglesia homogénea. Sesenta mil misioneros en el mundo llevan el mensaje actualmente. Ahora la iglesia cuenta con más de once millones de miembros en el mundo, pues han comprendido, escuchado el mensaje y cambiado sus vidas. Una ocasión un hombre preguntó al Presidente actual de la Iglesia Gordón B Hinckley; cómo era posible que cuando una familia mormona de Estados Unidos se mudaba a Japón ésta se lograba adaptar rápidamente a la iglesia mormona y por consecuencia a la cultura japonesa, ya que él conocía a familias que tenían años en el Japón y no lograban adaptarse. El Presidente Hinckley respondió que simple y sencillamente porque la Iglesia es una en el mundo, porque el mensaje es el mismo.
La forma en que un Élder de la Iglesia (cuando hable de Iglesia me estaré refiriendo a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en caso de que sea otra iglesia la especificaré) da el mensaje es muy importante para que este sea efectivo y funcional. Un misionero da una serie de charlas donde explica y fundamenta principios básicos de la Iglesia, a lo largo de las sesiones el misionero hace una serie de invitaciones al la persona con el fin de que comprenda y sepa de la veracidad del mensaje.
Eran las cinco o seis de la tarde, iba acompañado del Élder Blakeley, ambos con pocos meses dentro de la misión, sin embargo, tocamos una puerta, nos abrió un señor y nos dejó pasar, sin embargo esto podía suceder todos los días, por lo tanto nos enfrentábamos a diversas preguntas que nos hacia la gente. Desde que se asomaban por su ventana para saber quién tocaba su puerta, nacían dudas en la gente. Es por eso que resolver dudas es fundamental dentro de la enseñanza de un misionero de la iglesia. Siempre existen dudas, es más seguramente usted, ha estas alturas de la lectura, tiene diversas dudas de lo que hace un Élder o de lo que es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Todos los días cada uno de nosotros tomamos decisiones de diferentes tipos, y muchas veces lo hacemos de una manera automática, por esta razón muchas veces olvidamos que las decisiones nos traerán consecuencias, buenas o malas. Así que es necesario que el misionero, ayude a ver a la persona que recibe el mensaje, el resultado de sus decisiones.
Expresar confianza en las personas que enseñamos, de que ellos pueden resolver sus dudas es parte fundamental para mostrarles seguridad, y que, además ellos se sientan que lograrán cambiar su vida abandonando el pecado. En ocasiones su duda es que no saben cómo reaccionarán sus familiares si ellos deciden bautizarse. Es por eso que pueden llegar a sentir temor, por lo tanto expresarles confianza es fundamental.
También existen dudas de tipo doctrinal, por lo que las escrituras ayudan a resolverlas. Al igual que compartir experiencias y testimonio.
Sin embargo esta manera de resolver dudas es muy eficaz, pero lo más importante es invitarles a que le pregunten a Dios si el mensaje es verdadero, o si la decisión que han tomado es la correcta. Y aquí es donde está la médula del este texto.
- ¿Por qué dejas dos años de tu vida y se la dedicas a Dios? - fue una pregunta que me hacían frecuentemente. El aprender a vivir como Dios vive es difícil, no puedes ser perfecto en su totalidad , sin embargo cuando realmente le conoces un poco, y lo conoces por el solo hecho de vivir parte de cómo el vive, logras sentir un gozo que nada se le compara, duermes tranquilo, sonríes, las cosas en la vida se vuelven más sencillas, no digo que todo se vuelva fácil, pero la estatura y tu refinamiento espiritual se elevan, digamos que llegas “…a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo…” y seguro que para que todo aquel que profesa el cristianismo se sentiría tranquilo morir en estas condiciones.
Y… ¿cómo es que la gente cambia? ¿cómo una mujer que escucha una plática misional con audífonos, a la siguiente visita, se siente contenta, con el deseo de que su familia reciba el mensaje? El mensaje del evangelio de Cristo les toca en su corazón a través del misionero el cual es solo un vocero de Dios, un Dios compuesto por una Trinidad; El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo, donde como en un equipo, cada uno cumple una función específica, y cada uno de ellos se testifican así mismos. Es por eso que en un pueblo que existió en América 124 años A.C. fue capaz de decir, “Sí, creemos todas las palabras que has hablado; y además, sabemos de su certeza y verdad por el Espíritu del Señor Omnipotente, el cual ha efectuado un potente cambio en nosotros, o sea, en nuestros corazones, por lo que ya no tenemos más disposición a obrar mal, sino a hacer lo bueno continuamente”
Eso es lo que logra el cambio en la vida de la gente cuando escucha la doctrina mormona. El misionero invita “Y cuando recibáis estas cosas quisiera exhortaros a que preguntéis a Dios … si no son verdaderas estas cosas, y si pedís con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, él os manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo; y por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas”.
Testimonio de una mujer que… (Conclusión)
Entonces es el Espíritu y no la lógica o los debates lo que convierte a la gente al Evangelio de Jesucristo. Si un Élder siente que no tiene el espíritu par predicar sobre la vida y la salvación, no cumplirá su misión, porque no se puede predicar sin ese Espíritu y conversión.
“5 de marzo, 2001. Querido Élder: Agradezco a Nuestro Padre Celestial, el haberlo puesto en mi camino, es verdad lo que me dijiste un día: que los ángeles no tienen alas y contigo lo compruebo…Estaba yo bastante desorientada, sabía que me hacía falta algo y no sabía qué, hasta que nos enseñaron el camino. ¡Gracias!... lo que más me gustaría sinceramente, es que mis hijos fueran… misioneros… para nosotros eres parte de nuestra familia, te queremos mucho y no te vamos a olvidar nunca, en nuestros gratos recuerdos siempre vas a tener un lugar muy especial… Griselda Xoxhitl R.R.”

Cuando una persona obtiene un testimonio de la veracidad del mensaje misional mormón, entonces se dice que es converso, “nace de nuevo” por medio del bautismo y cobra vida y se nutre del Evangelio, que es lo que lo mantendrá en la fe y por lo tanto en la perseverancia, y entonces cobran vida como madres, como padres, como hijos, como estudiantes, como profesionistas y como ciudadanos.
Es por eso que la gente cambia, es por eso que una mujer invita a su familia a escuchar las charlas misionales, es por eso que un joven de 19 años abandona su hogar, amigos, escuela, trabajo, para dedicar dos años de su vida como una luz para el mundo. La fe es el poder, la obediencia el precio, el amor el motivo, el Espíritu la clave, el sacrificio la manera, y Cristo… es la razón.
Fuentes
Moroni 10: 4-5 “El libro de Mormón” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
Testimonio real de una mujer que escuchó una charla con audífonos. 2001, marzo 5, Pintle Torreblanca, Ares. “Diario Personal” tomo 2,
Efesios 4:13 “Santa Biblia” Versión Reina Valera, 1960
1 Juan 5:7 “Santa Biblia” Versión Reina Valera, 1960
Mosíah 5:2 “El libro de Mormón” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días
2001, Julio, “Liahona” La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. pag. 24
2000, abril 15, Pintle Torreblanca, Ares. “Diario Personal” tomo 2,
Smith, José, “Los artículos de Fe” Artículo 4o
Ética Empresarial
IMPORTANCIA DE LA ÉTICA EMPRESARIAL
Vivimos en un mundo que está inmerso en el exceso de información, los videojuegos, la televisión, el Internet, el celular, etc, mismos que la publicidad y mercadotecnia tienen como tarea principal llevar a cada usuario potencial en el mundo. Es obvio que existe una gran confusión con respecto a lo que nuestra sociedad empresarial cree que se debe hacer para que cada adelanto tecnológico llegue a los hogares, “el fin justifica los medios”, cuando las empresas siguen esta afirmación, entonces se pierde la verdadera esencia que cada empresa debe vivir, ser un medio para que la humanidad viva una vida más humana.
El fomentar una vida más humana, no se logra sino con una ver
dadera convicción personal e institucional. Cada ser humano tiene la capacidad “para discernir el bien del mal” (2 Nefi 2:5), esa es parte de nuestra condición humana, por lo tanto cada persona sabe lo que puede ser de beneficio o maleficio para sí mismo y los demás.
La diversidad de rasgos culturales en los que está dividido el mundo permite que vivan los pueblos de acuerdo a sus normas, leyes y conductas. Y es ahí donde entra la ética. Primero una ética personal, ésta, es una condición exclusiva del ser humano, facultados para pensar, razonar, elaborar ciencia y filosofía, tal como Cortina lo afirma, “la ética es un tipo de saber que orienta la conducta de manera racional, para poder tomar decisiones justas y prudentes a lo largo de nuestra vida” (Cortina. 2000:17) y después la ética empresarial o institucional.
Independientemente que cada persona viva algún tipo de religión, dogma, ateismo, denominación religiosa, etc., siempre estará viviendo también bajo un código ético personal.
El egocentrismo, el hedonismo, las concupiscencias del hombre, y la individualidad humana, nos ha legado que estos estilos de vida vertiginosos, nos lleven a niveles éticos y espirituales por debajo de los “estándares” que las abuelas defienden con tanto ahínco. “-en mis tiempos no se veía eso-“.
Bajo estas condiciones en las que se encuentra el mundo, y las que vive el ser humano de forma individual, son las mismas con las que han evolucionado o formado las empresas, esto invita al mundo empresarial a que se retomen valores, virtudes y códigos éticos que presidan la modernidad de la vida.
Augusto Hortal define a la ética profesional como “el control de calidad o la denominación de origen, aplicadas… no a un determinado producto, sino a los servicios profesionales” (Hortal. 2002: 25)
En la cultura actual de las empresas, no han tomado en cuenta la importancia que tiene la ética personal e institucional, y por lo tanto muchas de ellas carecen de un código ético y por lo tanto no viven bajo estándares éticos que les permitan actuar de formas adecuada en momentos de crisis. No ser pretende afirmar una falacia de falsa generalización, pero lo que si es verdad, es que son muy pocas las empresas que se rigen bajo normas y códigos éticos profesionalmente adecuadas, que fomenten el principio de beneficencia.
Para remediar esto, es preciso que las empresas reflexionen y sean concientes para asumir su responsabilidad que por naturaleza les atañe, dicha responsabilidad no la deben tomar como “un recurso estratégico para alcanzar determinados fines de determinados grupos, sino como un recurso moral para el logro de las condiciones óptimas para la generación, mantenimiento y desarrollo de capital de confianza” (García, 2004:16)
El desarrollo de la confianza como un recurso moral, es el inicio para asumir la responsabilidad social y para vivir la empresa de forma ética con un bien social. Las malas prácticas de las empresas han sido las responsables de que su fuerza de trabajo no crea en ellos, así como sus clientes y proveedores. Promoviendo a que la ética de la empresa se desmorone y a su vez la confianza. Este es un elemento moral fundamental “sin el cual no es posible explicar ni su sentido ni su función social y económica” de la empresa. (García, 2004:62)
Cuando las empresas se han forjado y afanado para el enriquecimiento material dejan a un lado los valores morales y éticos. Es por esto que hoy en día existan problemas de salud en las personas, ecológicos, de transparencia de información y recursos, y de confianza.
Podemos hacernos la pregunta como empresa, ¿cuál es mi responsabilidad?, para esto se debe tener claro que existen cuatro áreas de responsabilidad; la responsabilidad económica: la cual consiste en maximizar las ventas y minimizar los costos; la responsabilidad legal: cumplir las leyes de su país, así como los derechos y garantías de sus trabajadores; la responsabilidad ética: estas son exigencias sociales y ecológicas que de alguna manera no son leyes jurídicas; y la responsabilidad voluntaria o filantrópica: La legitimidad de esta radica en conductas y acciones deseables por parte de la empresa, basadas en cuestiones caritativas para grupos específicos dentro de la sociedad, así como programas para el desarrollo local y regional, como campañas contra drogas, etc.
Las empresas que se presumen socialmente responsables corren el riesgo de atravesar la frágil línea de la ilegitimidad en sus acciones sociales, esto es cuando no existe una coherencia entre lo que moralmente predican y su actuar diario. Las empresas no pueden hablar únicamente de beneficios económicos sin hablar del beneficio social y ecológico que ellos deben contribuir a la humanidad, sea global, regional o local.
Por lo tanto también se requiere vocación, Quintás, establece que “sentir vocación es sentirse llamado por una realidad valiosa a darle alcance y realizarla en la propia vida. Todo valor, de por sí pide ser realizado. Para ello, ofrece posibilidades al hombre en orden a otorgar sentido a su vida. El valor que da pleno sentido a la existencia constituye un “ideal”. (Quintás:1990)
Sin importar cual sea el tamaño y el giro de la empresa, ésta debe asumir su responsabilidad. Una vez logrado esto, cuando la empresa, viva la reflexión, el cuidado y la procuración social, entonces estará viviendo una ética misma que lo acercara al humanismo, orientando a que el ser humano cumpla con su propósito en la vida.
PRINCIPIOS
Los principios son verdades o leyes básicas universales, en las cuales se fundamentan acciones y actitudes de la vida así como empresariales. Cuando el ser humano hace una introspección y se da cuenta que es necesario cambiar algo en su vida, establece metas basadas en normas y principios que lo llevaran a su objetivo, con las empresas sucede lo mismo.
El establecer normas y principios así como límites dentro de la empresa, ayudará a tener una guía y a ejercer la libertad de trabajar ordenadamente y de forma armoniosa. Además de saber la forma en que se debe actuar en momentos de crisis.
La ética profesional se basa en cuatro principios fundamentales:
· Principio de Beneficencia.
· Principio de Autonomía.
· Principio de Justicia.
· Principio de No-Maleficencia.
Estos principios universales son generales, a diferencia de las normas que son específicas y concretas.
El principio de beneficencia, está basado en “hacer bien una actividad y hacer el bien a otros mediante una actividad bien hecha”
El principio de autonomía está fundamentado en que “todo ser humano es autónomo nadie nos puede imponer nada” está autonomía esta basada en el albedrío, mismo que se ejerce bajo normas y leyes de carácter cultural, así como universales. El poder o facultad para actuar y pensar libremente nos da esa autonomía exclusiva del ser humano.
El principio de Justicia es una ley eterna, cuando una ley se ve quebrantada, ya sea ley divina, social, o empresarial, actúa la justicia, sin intermediarios, simplemente la justicia actúa por si misma. El ser humano no siempre es justo, porque depende del contexto, en el que se aplicará la justicia, ésta basada en leyes locales o universales. Cuando existe una crisis de ética dentro de una empresa, ser recurre al código ético de ésta, para aplicarlo de forma tal cual sea dictado. Y así se actuará de forma justa.
“Ayudas mejor… a no estorbar”, en esto se basa el principio de no maleficencia, Hipócrates afirmó que debemos “ayudar o al menos [ha] no hacer daño”.
• El bien es relativo, en cambio el mal es absoluto. Es decir el bien se puede hacer de muchas maneras, en cambio el mal es preceptivo y obligatorio el no hacerlo.
• Para no hacer daño sólo se requiere de ser conciencia de nuestra responsabilidad y de las consecuencias de nuestras acciones como profesionales.
Vivimos en un mundo que está inmerso en el exceso de información, los videojuegos, la televisión, el Internet, el celular, etc, mismos que la publicidad y mercadotecnia tienen como tarea principal llevar a cada usuario potencial en el mundo. Es obvio que existe una gran confusión con respecto a lo que nuestra sociedad empresarial cree que se debe hacer para que cada adelanto tecnológico llegue a los hogares, “el fin justifica los medios”, cuando las empresas siguen esta afirmación, entonces se pierde la verdadera esencia que cada empresa debe vivir, ser un medio para que la humanidad viva una vida más humana.
El fomentar una vida más humana, no se logra sino con una ver
La diversidad de rasgos culturales en los que está dividido el mundo permite que vivan los pueblos de acuerdo a sus normas, leyes y conductas. Y es ahí donde entra la ética. Primero una ética personal, ésta, es una condición exclusiva del ser humano, facultados para pensar, razonar, elaborar ciencia y filosofía, tal como Cortina lo afirma, “la ética es un tipo de saber que orienta la conducta de manera racional, para poder tomar decisiones justas y prudentes a lo largo de nuestra vida” (Cortina. 2000:17) y después la ética empresarial o institucional.
Independientemente que cada persona viva algún tipo de religión, dogma, ateismo, denominación religiosa, etc., siempre estará viviendo también bajo un código ético personal.
El egocentrismo, el hedonismo, las concupiscencias del hombre, y la individualidad humana, nos ha legado que estos estilos de vida vertiginosos, nos lleven a niveles éticos y espirituales por debajo de los “estándares” que las abuelas defienden con tanto ahínco. “-en mis tiempos no se veía eso-“.
Bajo estas condiciones en las que se encuentra el mundo, y las que vive el ser humano de forma individual, son las mismas con las que han evolucionado o formado las empresas, esto invita al mundo empresarial a que se retomen valores, virtudes y códigos éticos que presidan la modernidad de la vida.
Augusto Hortal define a la ética profesional como “el control de calidad o la denominación de origen, aplicadas… no a un determinado producto, sino a los servicios profesionales” (Hortal. 2002: 25)
En la cultura actual de las empresas, no han tomado en cuenta la importancia que tiene la ética personal e institucional, y por lo tanto muchas de ellas carecen de un código ético y por lo tanto no viven bajo estándares éticos que les permitan actuar de formas adecuada en momentos de crisis. No ser pretende afirmar una falacia de falsa generalización, pero lo que si es verdad, es que son muy pocas las empresas que se rigen bajo normas y códigos éticos profesionalmente adecuadas, que fomenten el principio de beneficencia.
Para remediar esto, es preciso que las empresas reflexionen y sean concientes para asumir su responsabilidad que por naturaleza les atañe, dicha responsabilidad no la deben tomar como “un recurso estratégico para alcanzar determinados fines de determinados grupos, sino como un recurso moral para el logro de las condiciones óptimas para la generación, mantenimiento y desarrollo de capital de confianza” (García, 2004:16)
El desarrollo de la confianza como un recurso moral, es el inicio para asumir la responsabilidad social y para vivir la empresa de forma ética con un bien social. Las malas prácticas de las empresas han sido las responsables de que su fuerza de trabajo no crea en ellos, así como sus clientes y proveedores. Promoviendo a que la ética de la empresa se desmorone y a su vez la confianza. Este es un elemento moral fundamental “sin el cual no es posible explicar ni su sentido ni su función social y económica” de la empresa. (García, 2004:62)
Cuando las empresas se han forjado y afanado para el enriquecimiento material dejan a un lado los valores morales y éticos. Es por esto que hoy en día existan problemas de salud en las personas, ecológicos, de transparencia de información y recursos, y de confianza.
Podemos hacernos la pregunta como empresa, ¿cuál es mi responsabilidad?, para esto se debe tener claro que existen cuatro áreas de responsabilidad; la responsabilidad económica: la cual consiste en maximizar las ventas y minimizar los costos; la responsabilidad legal: cumplir las leyes de su país, así como los derechos y garantías de sus trabajadores; la responsabilidad ética: estas son exigencias sociales y ecológicas que de alguna manera no son leyes jurídicas; y la responsabilidad voluntaria o filantrópica: La legitimidad de esta radica en conductas y acciones deseables por parte de la empresa, basadas en cuestiones caritativas para grupos específicos dentro de la sociedad, así como programas para el desarrollo local y regional, como campañas contra drogas, etc.
Las empresas que se presumen socialmente responsables corren el riesgo de atravesar la frágil línea de la ilegitimidad en sus acciones sociales, esto es cuando no existe una coherencia entre lo que moralmente predican y su actuar diario. Las empresas no pueden hablar únicamente de beneficios económicos sin hablar del beneficio social y ecológico que ellos deben contribuir a la humanidad, sea global, regional o local.
Por lo tanto también se requiere vocación, Quintás, establece que “sentir vocación es sentirse llamado por una realidad valiosa a darle alcance y realizarla en la propia vida. Todo valor, de por sí pide ser realizado. Para ello, ofrece posibilidades al hombre en orden a otorgar sentido a su vida. El valor que da pleno sentido a la existencia constituye un “ideal”. (Quintás:1990)
Sin importar cual sea el tamaño y el giro de la empresa, ésta debe asumir su responsabilidad. Una vez logrado esto, cuando la empresa, viva la reflexión, el cuidado y la procuración social, entonces estará viviendo una ética misma que lo acercara al humanismo, orientando a que el ser humano cumpla con su propósito en la vida.
PRINCIPIOS
Los principios son verdades o leyes básicas universales, en las cuales se fundamentan acciones y actitudes de la vida así como empresariales. Cuando el ser humano hace una introspección y se da cuenta que es necesario cambiar algo en su vida, establece metas basadas en normas y principios que lo llevaran a su objetivo, con las empresas sucede lo mismo.
El establecer normas y principios así como límites dentro de la empresa, ayudará a tener una guía y a ejercer la libertad de trabajar ordenadamente y de forma armoniosa. Además de saber la forma en que se debe actuar en momentos de crisis.
La ética profesional se basa en cuatro principios fundamentales:
· Principio de Beneficencia.
· Principio de Autonomía.
· Principio de Justicia.
· Principio de No-Maleficencia.
Estos principios universales son generales, a diferencia de las normas que son específicas y concretas.
El principio de beneficencia, está basado en “hacer bien una actividad y hacer el bien a otros mediante una actividad bien hecha”
El principio de autonomía está fundamentado en que “todo ser humano es autónomo nadie nos puede imponer nada” está autonomía esta basada en el albedrío, mismo que se ejerce bajo normas y leyes de carácter cultural, así como universales. El poder o facultad para actuar y pensar libremente nos da esa autonomía exclusiva del ser humano.
El principio de Justicia es una ley eterna, cuando una ley se ve quebrantada, ya sea ley divina, social, o empresarial, actúa la justicia, sin intermediarios, simplemente la justicia actúa por si misma. El ser humano no siempre es justo, porque depende del contexto, en el que se aplicará la justicia, ésta basada en leyes locales o universales. Cuando existe una crisis de ética dentro de una empresa, ser recurre al código ético de ésta, para aplicarlo de forma tal cual sea dictado. Y así se actuará de forma justa.
“Ayudas mejor… a no estorbar”, en esto se basa el principio de no maleficencia, Hipócrates afirmó que debemos “ayudar o al menos [ha] no hacer daño”.
• El bien es relativo, en cambio el mal es absoluto. Es decir el bien se puede hacer de muchas maneras, en cambio el mal es preceptivo y obligatorio el no hacerlo.
• Para no hacer daño sólo se requiere de ser conciencia de nuestra responsabilidad y de las consecuencias de nuestras acciones como profesionales.
Conclusión
Sin lugar a duda, los valores éticos que viva una empresa, se establecerán y vivirán de acuerdo a los individuos que estos la conformen. De nada servirá tener un código ético dentro de una empresa si lo único que se pretende es exhibirlo como un estandarte, y menos cuando ni siquiera lo conocen ni viven cada uno de los que conforman a la institución.
El código ético será una guía para cada individuo que conforme la empresa, desde los directivos hasta el personal que vigile por las noches. Una vez que se conozca y se viva el código ético, será menos complicado el quehacer diario, se sabrá cómo actuar ante una crisis, contingencia, o dilema ético. Se vivirá por convicción y vocación.
BIBLIOGRAFÍA
El libro de Mormón 2 Nefi 2:5
Cortina, Adela. Ética de la Empresa. Madrid: Editorial Trota. 4ª. Edición, 2000.
Hortal, Augusto. Ética general de las profesiones. Bilbao: Descleé. 2002
García- Marzá, Domingo. Ética empresarial. Del diálogo a la confianza. Madrid: Editorial Trotta, 2004. p. 166.
Alfonso López, Quintás. El encuentro y la plenitud de la vida espiritual. Madrid: Editorial Publi caciones claretianas 1990
Sin lugar a duda, los valores éticos que viva una empresa, se establecerán y vivirán de acuerdo a los individuos que estos la conformen. De nada servirá tener un código ético dentro de una empresa si lo único que se pretende es exhibirlo como un estandarte, y menos cuando ni siquiera lo conocen ni viven cada uno de los que conforman a la institución.
El código ético será una guía para cada individuo que conforme la empresa, desde los directivos hasta el personal que vigile por las noches. Una vez que se conozca y se viva el código ético, será menos complicado el quehacer diario, se sabrá cómo actuar ante una crisis, contingencia, o dilema ético. Se vivirá por convicción y vocación.
BIBLIOGRAFÍA
El libro de Mormón 2 Nefi 2:5
Cortina, Adela. Ética de la Empresa. Madrid: Editorial Trota. 4ª. Edición, 2000.
Hortal, Augusto. Ética general de las profesiones. Bilbao: Descleé. 2002
García- Marzá, Domingo. Ética empresarial. Del diálogo a la confianza. Madrid: Editorial Trotta, 2004. p. 166.
Alfonso López, Quintás. El encuentro y la plenitud de la vida espiritual. Madrid: Editorial Publi caciones claretianas 1990
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Maestría en Comunicación Corporativa y Mercadotécnia




